¿Ya lo vas pillando?
Porque a pocos (poquísimos) días de que esta casa cumpla 3 años, me habéis hecho el mejor regalo que se me podía hacer. Eso sí, espero que estéis preparados, porque pienso recompensarlo ;)
Conocí a Rusia en la calle. Ella cantaba como un ángel y el destino me la plantó ahí, enfrente, para que pudiera escucharla. Nunca terminé de conocerla del todo. Ni siquiera fui consciente de cuándo la perdía. Pero conocer a Rusia, a sus ganas de vivir, a sus ansias de libertad y a la pasión con la que buscaba sus objetivos y luchaba por sus sueños, fue una de las mejores cosas que me han pasado nunca. Lástima que ella naciera para ser libre... y no, como a mí me gustaba pensar, para estar conmigo.
Después de toda la noche y de horas de jugar y jugar sin parar, cuando fuera ya se estaba haciendo de día y dentro del casino todavía parecía que el tiempo estaba congelado, tras copas y desilusiones puestas en juegos que perdió, decidió apostar todo lo que le quedaba al rojo. La ruleta dio vueltas y vueltas, y salió negro. Ganó la banca y el frío rastrillo del crupier retiró de la mesa su todavía latente corazón.
Que levante la mano quien no conoce Starbucks. Tú, tú y tú, ya os estáis yendo a uno porque, la experiencia Starbucks es mucho más que entrar a una cafetería a pedirte un capuccino. La experiencia Starbcuks es entrar, respirar hondo, pedir lo que más te apetezca, que pongan tu nombre en el vaso, que te llamen por megafonía, añadirle chocolate, canela o azúcar al gusto, sentarte en uno de sus cómodos sofás, observar a la gente con sus portátiles, escuchar la relajada música de ambiente, o mirar, por sus preciosos ventanales algunas de las calles más célebres como la Gran Vía de Madrid o quizá, el Puerto de Barcelona.
¿Sabías que...
... La compañía toma su nombre en base a dos elementos, el primero por Starbuck el primer oficial de la nave del Capitán Ahab en la novela Moby Dick?
... El primer local con el nombre Starbucks fue abierto en Seattle, Washington en 1971?
... La primera cafetería Starbucks ubicada fuera de los Estados Unidos, abrió sus puertas en Tokio en el año 1996?
... En Abril de 2002 Starbucks abrió los dos primeros establecimientos en Madrid y en julio, otros dos en Barcelona?
... Actualmente Starbucks está presente en más de 55 países?
... Sus locales están decorados de manera acogedora y cálida para lograr que las cafeterías de Starbucks tengan un ambiente hogareño?
Fuente: Wikipedia
La llamaban puta y no camarera entre dientes, y como ella no se daba cuenta, después se reían. Llevaba un liguero de encaje rojo abrazado a su muslo derecho y unos tacones infinitos. Un corpiño estrechaba su delgado cuerpecito, y saltándome esa parte a la que todos miraban, colgando de su boca, la culpable de mi locura: su sonrisa, enmarcada en aquellos labios rojos. Su peluca blanca no me dice nada de su pelo, aunque seguro que es moreno, por sus cejas. Con el siguiente "puta" me di la vuelta y le pregunté: "¿Te están molestando?". Me dedicó una sensual caída de ojos y negó con la cabeza. Tardó cinco segundos en sacar la pistola de su espalda, y los tipos del bar, no más de seis en darse por muertos.

Sufría una leve arritmia en el corazón, pero ella no lo sabía. Antes del último silencio que sus ojos vieron y los últimos colores que sus oídos escucharon, décimas de segundo antes, la arritmia leve se volvió brusca y sintió una punzada muy intensa en el pecho. No podía creer que su corazón se hubiera parado. Tan joven y con tantas cosas que hacer. ¿Por qué? ¿Quién lo había decidido? ¿Qué había provocado ese silencio solamente acompañado por un débil último latido? ¿Por qué los colores se volvían grises? ¿Por qué todo a su alrededor, de pronto, se convirtió en nada?
Por aquellos días (acababa de cumplir 12 años y seguía meándome en la cama) sucedió un hecho horrible, y también portentoso, del que daré cuenta ahora por primera vez. Lo creáis o no (y sería preferible que no, aunque quizá recordéis la historia, pues salió en todas partes), un lunes, al volver del colegio, tomé la decisión de suicidarme, para lo que me acerqué a un puente por debajo del cual pasaba una autopista que caía cerca de casa. Tal vez no me distingáis bien porque los días de invierno son cortos y había comenzado a oscurecer. Pero esforzad la vista, miradme cómo observo hipnotizado a los automóviles en su ir y venir, ¡zum, zum, zum!, soy ese pobre crío que va a saltar ahora mismo por el puente calculando que morirá al instante, como los insectos al golpearse contra el parabrisas. Mi padre, en verano, al llegar a la playa, observaba con fascinación la delantera del Citroën para comprobar la cantidad de bichos que se habían estrellado contra la carrocería y que parecían letras rotas. ¿También yo parecería una letra rota?, ¿quizá una mayúscula? Me gustaba la idea de que mi padre me observara con el extraño hechizo, tal vez con el dolor, con el que contemplaba a los insectos.
¿A qué pasaje o episodio descrito en una novela te hubiera gustado viajar?
A veces las ideas explotan como un componente químico ultrainflamable. Cuando nos ponemos a escribir, esas ideas hacen boom dentro de nuestras cabezas. ¿Habéis sentido alguna vez esa sensación?Es justo que sexo y muerte vayan de la mano, pues en el fondo trabajan sobre idéntico motivo: la aniquilación de la voluntad. Sarcasmos al margen, sería terrible descubrir que esa polilla de luz que nos atormenta cada noche, bajo la piel mojada, es solo otra cara amable de la divinidad, un epifenómeno de nuestra diáfana conciencia de maristas y salesianos. Pero el consuelo nos asiste: a escasas manzanas de la nada, habita el deseo.
Con un lenguaje claro, conciso, sin tapujos ni verdades (ni palabras) a medias. Sin complejos. A veces mi mente suplica un poco de este tipo de narraciones donde hasta las cosas más íntimas se cuentan con naturalidad, sin buscar el morbo sin perder el norte ni la clase por decir palabras "políticamente incorrectas" o describir actos como las primeras veces. Porque a veces es necesaria la naturalidad y no el deseo de impresionar, para llegar a las personas. Porque a veces, ser real como la vida misma vale más que cien mundos mágicos y distópicos.
A veces pasa. En verano, cuando el tiempo a veces sobra o cuando quieres entretenerte y no sabes con qué, vas al cine. Y sucede que vas con la idea de ver la última comedia española porque, siendo sinceros, a parte de Harry Potter, película que ya viste nada más que se estrenó, no hay nada que prometa ser un poco decente. Y en vez de irte a casa decides quedarte en el cine, a ver una película cuyo trailer te sonaba, pero que no te convencía.
"OVNIS". Una vez inmersos en su aventura, con bastantes escenas llenas de chistes fáciles, tópicos requeteblandos y algo de lentitud, conocerán a un alienígena que cambiará los planes de sus vacaciones y sus vidas para siempre.
Feliz cumpleaños, Tú
El primer puesto está premiado con el libro (novedad de este año) Una canción para ti, de Sarah Dessen.BASES- Este concurso es válido sólo para España (Península, Baleares y Canarias).
- El reto consiste en hacer una foto a uno de los libros que te hayas leído durante este verano y enviármela vía e-mail a elcocteldeloscuentos@gmail.com
- La foto, sin embargo y por eso viene el título de este concurso, tiene que tener algo que ver con el verano (puedes fotografiar a tu libro en la piscina, ponerle unas gafas de sol, intentar hacer como que se come un helado...).
- Las tres fotografías más divertidas y originales serán premiadas con estos tres libros que están esperando hacerse hueco en alguna de vuestras estanterías :)
a) Las fotografías serán publicadas en la entrada donde se publique el fallo junto al perfil de blogger (si es que lo tienen) de sus autores.
b) Los ganadores tienen 3 días (72 horas) para reclamar su premio y, si no lo hacen, otro ocupará su lugar en el podio.
- El concurso arranca hoy, 1 de agosto y el plazo para mandar las fotografías se cierra el día 15 de este mes. Como dice la política de concursos del blog, intentaré tener la decisión cuanto antes, pero la publicación del fallo puede prolongarse hasta una semana después del día que termine el plazo.
- Si hay dudas, ya sabéis dónde encontrarme.