Trombos de mariposas que hacen trompos

Pienso, presiento y luego siento. El viento. Quiero. Tiento. Miento y remiendo.
Busco, deduzco, bebo lambrusco. Reduzco (con sonrisa y pestañeo). Seduzco.
Amo. Paso (de paso), paseo. Caliento. Alimento (el recuerdo). Miedo.
Pregunto, me voy y vengo. Vuelvo. Me ato (te desato). Pinto un cuadro en blanco.
Barranco. Salto. Grito y me desgañito. Deseo. Anhelo. Sueño. Me desperezo.
Escribo, y escribo y borro y reescribo. Y leo y quiero, pero no puedo.
Sentido, vestido de caos palábrico que busca una ruta por donde salir de mi cerebro a mis dedos y se topa con trombos de mariposas que hacen trompos por mi cuerpo y terminan vomitando algo inconcreto que no entiendo.

Se me han acabado las entradas programadas.
Vuelvo al directo, aunque de cuando en cuando.
Los exámenes ya están aquí, los huelo.

Carta

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Estimada escritora,

Voy a serle sincera. ¿Puedo tutearte? Estoy un poco cansada de su manipulación. De su uso indiscriminado. De su empeño por darme forma, de alterar las miles de formas que ya tengo para su propio disfrute (y el de sus lectores). Me gustaría que se tomara un respiro, que me dejara fluir, que me diera unas vacaciones, y ya llegaré yo, de la mano de Inspiración, cuando me apetezca. Que estoy muy harta de trabajar.

Atentamente,
La palabra.

¿Nunca habéis tenido esa sensación...

Entrada programada

... cuando estáis en un lugar elevado, esas ganas de saltar?
Pues yo no la tengo.

Llegaron el pasado 20 de mayo a todos los cines de nuestro país. Los piratas más esperados del cine, volvieron y no defraudaron, pero qué voy a decir si a cada minuto de película, yo disfrutaba, reía y me sorprendía a partes iguales con Jack Sparrow (ups, perdón), con el Capitán Jack Sparrow. Piratas del Caribe: En mareas misteriosas (producida por Jerry Bruckheimer y dirigida por Rob Marshall), es la cuarta parte de la saga de piratas más famosa de Disney, que vuelve a ofrecer la diversión, la acción y el humor que ya deslumbraron en las anteriores entregas de la saga.

El film arranca algunos meses después de que el Capitán Jack Sparrow volviera a perder la Perla Negra a manos del Capitán Barbosa, y sin embargo, tuviera el mapa que marcaba su próximo destino: la fuente de la eterna juventud. Tras una persecución de saltimbanqui por un Londres del siglo XIX genialmente reconstruído, Jack consigue escapar de los hombres del Rey, al que ahora el Capitán Barbosa (con pata de palo porque perdió su pierna en una batalla donde también perdió la Perla Negra) sirve en la marina inglesa. Y aunque nuestro ingenioso e intrépido pirata quiere zarpar rumbo a la fuente de la eterna juventud, hay un pequeño problema: no tiene barco.

Por todo Londres se escuchan rumores de que Jack Sparrow (sin duda un impostor), está reclutando hombres. Buscando un navío e intentando desenmascarar a aquel que se hace pasar por él, Jack se cruza con Angélica (Penélope Cruz), una española con la que tuvo una relación de la que ella no salió muy bien parada. Sin embargo, el pirata no puede negar que siente algo hacia ella, no está muy seguro de si se trata de amor o si ella es una estafadora sin escrúpulos que le está utilizando para encontrar (también) la fuente. Una noche, Jack es capturado por el Queen Anne’s Revenge (La Venganza de la Reina Ana), el barco del temible pirata Barbanegra (Ian McShane), "el pirata al que temen los piratas". Le fuerzan a unirse a ellos y vivirá una inesperada aventura en la que no sabe quién le inspira más miedo: Barbanegra o Angélica.

¿Qué misterios deparan a Jack en su nueva aventura? ¿Sucumbirá a las sirenas de la Bahía? ¿Recuperará la Perla Negra? ¿Y qué hay de Barbosa? ¿Impedirá, al mando de la marina inglesa, que su archienemigoavecesaliado se salga con la suya? ¿Qué oculta Barbanegra?

Efectos especiales sobresalientes y actuación sobresaliente de un reparto internacional (también está Óscar Jaenada, haciendo un cameo como capitán de las tropas españolas, mira tú), junto con una historia llena de misterios y trampas que atrapa desde el primer minuto, no podría tener otra nota:

Nota final: 9 (sobresaliente).

De flores y funerales

Entrada programada

Tenían la floristería más bonita de todo el pueblo. Era una tiendecita pequeña, con las paredes forradas en madera, dos columnas a las que se abrazaban un poto y una enredadera, y cientos de miles de muestras de coronas y arreglos. Desde siempre el negocio había marchado bien, sobre todo cuando decidieron contratar a unos muchachos para que hicieran los repartos a domicilio. Aunque ultimamente, el negocio se había estancado. Hacía tiempo que nadie se moría en el pueblo. Habían cambiado las caras coronas por ramos de novia y ramilletes para chicas que iban a bailes de fin de curso. Por lo que hacía meses vencían una sola corona, tenían que hacer cien ramos de novia y cincuenta ramilletes. Y no había tantas novias deseando comprar flores para su día especial ni tantas muchachas graduadas como para que la floristería siguiera acarreando con los gastos de la casa. Tanto es así, que la familia que regentaba la floristería, estuvo planteándose echar el cierre. Finalmente, tras mucha discusión y decidir que no iban a dejar que su negocio se fuera a pique, planearon una oleada de crímenes perfectos.

Próximos sorteos y concursos en el blog

Entrada programada.

Sí, has leído bien.
Estoy pensando, de cara al verano, en realizar sorteos y concursos en este blog.

El motivo es que durante mi época en EadB acumulé bastantes libros (sobre todo juveniles) que leí una vez y que no creo que vuelva a leer. Y he pensado que, mejor que cogiendo polvo en una estantería, estarán en los estantes de aquellos de vosotros que queráis participar.

No quería hacer una donación simplemente, así que para que sea más divertido, se me están ocurriendo sorteos y concursos que premiarán, sobre todo, a los lectores fieles del blog, a los que más comentarios dejan y, en caso de los concursos literarios, a los que consigan crear relatos (o poesías, o canciones) ganadores.

Tengo suficientes libros como para hacer unos cuantos sorteos y concursos, así que si no ganas en el primero, no te desanimes y sigue intentándolo.

Eso sí, tened en cuenta que los libros no son novedades de este año, puesto que ya no trabajo con las editoriales como lo hacía cuando dirigía la revista, pero sí son libros en muy buen estado :)

Pronto volveré con noticias a propósito de estos sorteos, aunque todo empezará cuando haya acabado mis exámenes ^.^

Sephora

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Ella era todas las cuerdas de su guitarra. Cada melodía que salía como resultado de una caricia propicia de las yemas de sus dedos sobre los cables, era como un milagro. Ella lo concebía así. Daba gracias cada día porque, a pesar de todo, seguía haciendo música. Seguía inspirándose con acordes que le llegaban a la mente con sólo escuchar su entorno. Seguía amando aquella vieja guitarra por encima de todo, incluso de sí misma. Y seguía manteniendo vivo su sueño de convertirse en la mejor cantante. Y, ojo, ya lo era, pero aún no lo sabía.

Eh, Seph, cántame otra vez tu canción.

22

Entrada programada







Hoy es mi cumpleaños.
Ya tengo 22.

Tesoros

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Marie era coleccionista de tesoros. Tenía un arsenal de pequeños objetos enterrados en el jardín. Siempre que encontraba uno nuevo, hacía un agujero en la tierra, y lo escondía. Procuraba que su hermana no se enterara de que había cogido alguno de sus anillos, se cuidaba muy mucho de que mamá no supiera que le sisaba las monedas de las vueltas del pan. Cuando se despertó en el hospital, por lo primero que preguntó, fue por sus tesoros del jardín. Y por ése último que había encontrado en la mesilla de noche de su padre, el mejor tesoro de la colección, ése que, tras un fuerte estruendo que sonó como bang, la había llevado a un país nuevo, donde todo era blanco y no existía el tiempo.

Los ojos de Carla

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Los brillos en los ojos de Carla, se los sabía de memoria. Era tanto rato el que pasaban mirándose, y casi no pestañeaban, que había podido contar cada una de las rayitas de verde que había sobre el fondo azul de su iris. Si hubiera podido, habría medido el diámetro de su pupila, ese punto negro que se contraía y se expandía. Desde ahí dentro, los ojos de Carla se magnificaban, se hacían grandes. Y él se la quedaba mirando hasta que ella se marchaba, tras soltar un poco de comida sobre el agua. Entonces el boqueaba y aleteaba hasta llegar a su sustento, deseando que un día Carla se hiciera diminuta y pudiera irse a vivir con él a la pecera.

Inspiración (4): Ramón Lobo

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A veces, si tengo que ser sincera, se me olvida por qué entré a estudiar Periodismo. Sí, tengo presente que es lo único que he querido hacer desde que me enteré que una no puede ser princesa sólo con desearlo mucho, allá por los tiempos en los que tenía 8 años y veía la realidad con los ojos de niña; pero hay veces que pienso: ¿qué hago aquí? Y por eso el trabajo final de mi clase de periodismo narrativo me está gustando tanto.

Ya no por enterarme de quién es Ramón Lobo (aunque siempre conviene saber de un buen periodista, enviado especial de conflicto en conflicto y viajero como el que más), sino por encontrarme conmigo misma y los motivos por los que estudio la carrera que estudio. Por encontrarme con las ganas de contar las historias de los Otros a los otros, a lo largo y ancho de este enorme mundo en el que nosotros no somos más que actores y público; por recordarme a mí misma que esto es lo que siempre he querido hacer y voy a hacerlo, aunque a veces cueste. Pero es que nadie dijo que iba a ser fácil.

El trabajo que tengo que elaborar ha de tener la estructura de un trabajo final de Máster: citas minuciosas, una tipografía concreta, un lenguaje correcto, una bibliografía seria, una investigación y un análisis previos... Y puede sonar a coñazo, pero lo cierto es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto trabajando.

Así que, señor Lobo, gracias.

¡Un alto en el camino!

Sí, ya sé que he dicho que estaba de exámenes y que no me iba a poder conectar. Pero dado que las entradas programadas empiezan mañana y que éste es mi último directo, y dado también que la ocasión lo requiere, escribo este segundo post del día. El motivo, es que he sido elegida autora del día en la plataforma Paperblog :) Y esta casa aparece en su portada ^^

Por eso, hasta mañana, mi blog aparecerá en la portada de Paperblog. ¡Qué alegría me ha dado cuando he leído el e-mail! (en medio de mi amargamiento por los estudios, ñeñe).

Si quieres visitar Paperblog, haz clic en la imagen:


Ahora sí, deseadme suerte con los estudios y pasad un buen martes ;)

Tan pequeña como un arañazo

Al principio era tan pequeña como un arañazo. Una pequeña fisura a la que no le di importancia. Luego, el arañazo, se tornó en grieta. Y yo pensé que mis padres tenían muchas grietas en su casa y no por eso se les caía el techo encima. Pasaron los días, y cada vez que me miraba al espejo, notaba que la grieta me observaba. Supongo que estaba esperando que hiciera algo con ella. ¿Cómo se tapa una grieta así? Me di cuenta de que no tenía ni idea y que llamar a alguien que me la cosiera me iba a salir por un ojo de la cara. Y la grieta comenzó a hacerse grande, a abrirse, deseosa de espacio nuevo. Día a día se hacía más profunda. Fue ahí, entonces sí, cuando empezó a dolerme. Me dolía en las venas y en las entrañas, en las aurículas. Me dolía al respirar profundamente, al caminar, al comer. Aquella grieta orgullosa, venida a más, me estaba partiendo poco a poco. Sobre todo lo notaba por las noches, cuando más furiosa estaba. Una mañana no tuve nada que hacer, ya no me miraba. Me había convertido en mil trocitos.

Estoy preparando los exámenes.
Estos días no podré conectarme, así que leeréis entradas que he programado,
como cuando me fui de vacaciones.
Tengo que estudiar, bastante. Bueno, tengo que estudiar mucho.
Deseadme suerte :)

A 300 metros, gire a la derecha

Y giró. Y siguió conduciendo, dejándose guiar por su nuevo GPS que, para su sorpresa, tenía una ruta preestablecida. Podría haberla borrado, haber ignorado aquellas indicaciones, pero la curiosidad le pudo, y por eso hizo caso a la voz robótica y femenina que salía del aparato. Maténgase en el carril de la derecha y, a 2 kilómetros, gire a la izquierda. Y así lo hacía. Palabra por palabra. Pisando el acelerador lo justo. No quería fallar siguiendo las indicaciones. Tome la rotona y tome la primera salida. La rotonda. La primera salida. A 200 metros, gire a la derecha. Y volvió a girar. Ha llegado a su destino. Y detuvo el coche pero no pasó nada. Qué tontería haber seguido unas indicaciones preestablecidas por pura casualidad en su GPS nuevo. Qué ingenuo. Volvió a arrancar el coche sintiéndose ridículo, y se dispuso a dar media vuelta, con tan mala suerte que al maniobrar, lo que le faltaba para completar el día, golpeó a una chica que iba en bici.

Y era la chica más bonita que había visto nunca.

Ahora en serio, la segunda entrada de hoy.

He aquí lo que ve un vampiro al mirarse al espejo, lo que tengo ganas de hacer hoy, lo que pasa cuando quitas el tapón del desagüe...

... lo que queda de la cafetera de esta mañana y el resultado de que un día me pregunte cuánto de largos deja blogger que sean los títulos de un post.

Un poco de nada.
Un poco de lunes.

Huída

Abre la puerta. Asoma tus ojos por la rendija. Intenta no hacer ruido, pensando que te la vas a encontrar dormida, y comprueba, horrorizado y temeroso, que se ha suicidado. Lo ha hecho hace un rato. Había pensado en hacerlo con pastillas, como su intento de la última vez, pero la faena, en vez de matarla, la dejó con un riñón de menos. Le pidió al médico que por favor, por favor, no te dijera las verdaderas razones sobredósicas de por qué aquella intervención de urgencia para lavar su estómago. ¿Y él que hizo? En vez de pensar, ¿cómo una mujer que se mete tal cantidad de pastillas no quiere que su marido lo sepa?, mintió con ella. Se convirtió en su cómplice, y a la vez, en el tuyo. Pero esta vez ella lo ha conseguido, oh, ya lo creo. Y tu cara de miedo y palidez extrema hacen evidente que te sientes asesino. Te tiemblan las manos porque ya no es sólo tuya, sino también de los gusanos que la devorarán cuando la entierres. Pero no te preocupes, que ella estará encantada. Antes que otro golpe, prefiere a los gusanos. Antes que otra paliza, lo que sea.

Nota mental (7): El metro y George Clooney

Pergarse el madrugón para ir a clase a veces tiene sus cosas, por ejemplo, puede convertirse en el motivo para escribir una nota mental en un blog que echa de menos tus desvaríos porque hace días que sólo estudias, y haces trabajos, y estudias.

Todo empieza contigo ahí de pie, en el andén, con los ojos legañosos, mientras piensas en ese sueño que has tenido (tú caminando por la Gran Vía y George Clooney a tu lado vendiéndote cápsulas de Nesspreso a un precio de ganga), y llega el tren. Pasas de pensar en George a pensar en cada pasajero que viaja en el vagón en el que tú acabas de subirte y ya ni siquiera te acuerdas de las cápsulas de café. Miras lo que leen, te fijas en si viajan solos o acompañados, intentas adivinar qué música escuchan por ese ruido casi imperceptible que sale de sus cascos. Y otras veces solamente intentas esquivar a todo el mundo.

Y es que, como diría Austen, es una verdad universal que según la hora a la que te montes tienes más posibilidades de ocupar un espacio mayor. Inténtalo y lógralo a las 7.30 y ni pienses que vas a sentarte (y da gracias si entras) a las 8.30. Llega a clase después de los típicos apretujamientos y empujones, y descubre que el profesor que daba la única clase del día no se ha presentado. Y desea haberte quedado en la cama (más vale Nesspreso en mano, que el Metro volando, que ya sabemos todos que de volar nada). Vuelve, cabizbaja, y toda triste por el madrugón y la hazaña improductivos, a esa obra de teatro que es el metro donde siempre pasan cosas interpretadas por personajes distintos.

Y, eso sí, como son ya las 9, coge sitio, que puedes sentarte (sobre todo porque ahora vas en dirección contraria), rumbo a casa. Otra vez.

Inspiración (3): Juan Navarro Baldeweg

Estoy metida de lleno en mi trabajo sobre Juan Navarro Baldeweg para mi clase de Arte Español Contemporáneo. Al principio todo ha sido un poco caos: buscar la información, hacer una selección de la laaaarga lista de obras que ha realizado tanto fuera como dentro de nuestro país, descubrir que tuvo una polémica con los Teatros del Canal, su creación más reciente, y hacerme un esquema de la presentación en Power Point.

Ahora, dos horas y media, un café y todo el apartado de arquitectura terminado, me toca ponerme con la pintura. Porque, tsss... es que este hombre ha hecho de todo.

Yo también quiero hacer de todo (moraleja inspiradora de por qué el protagonista de mi trabajo se merece su sitio en Inspiración), pero también quiero tener tiempo para hacerlo.

Martes que sabe a lunes

Hoy quiero un café y un poco de tranquilidad.