
El castillo estaba todavía en los cimientos, pero el Rey ya imaginaba sus conquistas. Ya podía ver a todo el ejército bajo su balcón, saludándole y engrandeciéndole. Ya se veía a sí mismo dirigiéndoles a los reinos del Sur y del Norte. Vislumbraba en la corte a mujeres bellas, a flautistas y bufones, mesas repletas de manjares exóticos. Una enorme flota de barcos a su servicio, en el puerto que se iba a poder divisar desde la torre más alta de su precioso palacio a medias de construir. Pero un fallo en el pulso de un niño de diez años acabó con los sueños del Rey. Y ahora mi hijo me mira desde la mesa del salón, con lágrimas en los ojos, porque se le ha derrumbado su primer castillo de naipes.
9 secretos:
Qué bonito :) Ese rey estaba lleno de sueños. Me gusta.
Un beso ^^
Siempre es duro cuando vemos el primer castillo derrumbarse. Lo importante es aprender que no pasa nada, porque siempre podemos construir otro :)
¡Muchos besos!
me encanta!
Una idea excelente. Me gusta.
Pero de los errores se aprende, ¿no?:)
Me gusta mucho!!
Besitos.
que bonito relato!
Puede que se haya derrumbado ¿pero quien dice que no puedas volverlo a hacer? :)
Crêpes.
es dulce, muy dulce :)
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