¿Y esa sonrisa?

Está convencido de que todos se le quedan mirando fíjamente. Y luego, se sorprende a sí mismo pensando que todos ellos están por preguntarle de quién es ese hilo que tira de sus comisuras y le hace sonreír tanto (a pesar de que para el resto del mundo, son sólo las siete y media de la mañana). Está tan feliz, que le parece que la próxima persona con la que se cruce se parará delante de él, y le preguntará cuánto de bueno era el último chiste que le contaron porque sigue con esa cara de haber reído a carcajadas durante un buen rato sin parar. Está seguro de que todos, al mirarle, buscan los motivos de ese estado de felicidad abrumadora que pinta su cara y le da un brillo especial a sus pupilas. Contestaría, con mucho gusto, que ni chiste ni hilo que tira de sus comisuras ni nada. Que lo que pasa es que ya tiene un sitio donde refugiarse en las noches de tormenta, entre el lunar de la mejilla izquierda y la clavícula de Ella, cuando se abrazan bien fuerte. Podría responder que, por fin, ha encontrado a alguien que marca la constante (pumpum) de sus latidos. Y que desde entonces la vida le parece tan maravillosa, tan grande, tan absolutamente gigante... que no tiene en cuenta el dolor que va a producirle saber que ella, con una nota y una flor fresca sobre la mesa, le ha dejado solito en casa con su felicidad.

Vivita y miércole(s)ando, eso sí, por poco.
Si fuera por este catarro...

15 secretos:

Smily dijo...

Precisamente hoy, este relato me duele.
Pero igualmente es precioso :)

Pequeña niña ficticia dijo...

Oww, que hermoso.

Étoile dijo...

Odio ese tipo de dolor que te produce el amor roto. Te destroza el alma.

Un muáh y espero que te recuperes del catarro :]

Draky dijo...

Triste pero preciosa :)
Chispas de Felicidad!

D!SFRUTA!!

Srta.While dijo...

Perfectamente triste :)
(precioso)

Un crêpe
con Nutella.

Arika dijo...

Eeese sentimiento es precioso :)
Recuperate que no te queremos perder de vistaaaaaaa ;)

Liz dijo...

Bonito ^^

ODRY dijo...

Hay mi niña, que triste, pero que bonito.

Un besazo

MeryC dijo...

Pobrecillo. Pero seguro que luego esa sonrisa le vuelve a llegar, cuando menos se lo espere.

(Espero que ese catarro se largue prontito)

Un muá(h) y un sugu de menta!

La de las Wayfarer dijo...

Hoy estoy tan feliz que ni esto me va ha estropear el día :)
Preciosa historia :$

Smiley dijo...

Ooooh. Pobre chico, que te estropeen la felicidad de ese modo es terrible.
Pero muy bien relatado :)

Anónimo dijo...

Está bien, pero necesito mirar detrás. Mi apuesta es que él entra en casa, la llama, no la encuentra, ve la flor, sonríe, ve la nota , la abre y lee: "Aspira el aroma, mi amor, y abre la puerta". Suena el timbre, él se encamina con una inmensa sonrisa a abrir la puerta. Es ella.
Buf, es que me ha gustado tu relato, pero me angustiaba un poco. Gracias por seguir.

Amy!! dijo...

Ouuu.. noo u.u
ah.. pero bueh.. fue como agua fría.. pero asi es la vida?
besitoss guapa ^^

Eileen dijo...

El otro día vi en el metro al protagonista de tu relato, en serio. Aunque espero que el final de su día no se estropee como el de su historia =)

Besitosss

Vanhea dijo...

Bandida te espera un premio en mi blog.

Publicar un comentario en la entrada

Cuéntame un secreto :)
No utilices SPAM, ni tampoco URL a tu blog (que queda feo). Habla con criterio, charla y comenta el contenido de lo que aquí lees.