... me preocupa más de dónde voy a sacar un borrador de recuerdos en este mundo tan cabrón.
Que lo nuestro no durar
ía era algo que ya teníamos asumido, porque nunca hubo algo nuestro como tal. Fueron pocos, pero los momentos que te pasaste atascado en mi garganta, con tu lengua paseando alrededor de mi oreja, acunado por el arrullo de mis clavículas, ganan a la falta y al defecto con intensidad. Y es posible que cuando me emborrachaba para tener una excusa con la que llamarte a las tres de la mañana, pensaras que era porque había roto nuestro pacto de no-agresión, de no-dar más de la cuenta, de no-esperar nada de aquella locura que se nos metía entre pupila y cornea y nos cegaba; pero yo siempre tuve claro que tú del todo no serías para mí; igual que tú asumías que tenía el mismo derecho a hacer con mi vida, mis ganas y mi whisky de Kentuky servido hasta el tercer hielo, lo que me diera la gana.
No conté con que pudieras irte, porque en realidad nunca estuviste, y sin embargo ahora siento que mis entrañas te echan de menos. Que parece que nuestra química aplastante se hubiera perdido en cuestión de horas. Y recojo a sorbitos lo que queda de los encuentros que hicieron historia, me los meto debajo de la lengua como una pastilla de éxtasis y cuando me entra el subidón y la dependencia, me doy cuenta que sólo con sorbitos no vale. Que te quiero todo. Y fíjate, yo sin querer darme cuenta.
Que lo nuestro no durar
ía era algo que ya teníamos asumido, porque nunca hubo algo nuestro como tal. Fueron pocos, pero los momentos que te pasaste atascado en mi garganta, con tu lengua paseando alrededor de mi oreja, acunado por el arrullo de mis clavículas, ganan a la falta y al defecto con intensidad. Y es posible que cuando me emborrachaba para tener una excusa con la que llamarte a las tres de la mañana, pensaras que era porque había roto nuestro pacto de no-agresión, de no-dar más de la cuenta, de no-esperar nada de aquella locura que se nos metía entre pupila y cornea y nos cegaba; pero yo siempre tuve claro que tú del todo no serías para mí; igual que tú asumías que tenía el mismo derecho a hacer con mi vida, mis ganas y mi whisky de Kentuky servido hasta el tercer hielo, lo que me diera la gana.No conté con que pudieras irte, porque en realidad nunca estuviste, y sin embargo ahora siento que mis entrañas te echan de menos. Que parece que nuestra química aplastante se hubiera perdido en cuestión de horas. Y recojo a sorbitos lo que queda de los encuentros que hicieron historia, me los meto debajo de la lengua como una pastilla de éxtasis y cuando me entra el subidón y la dependencia, me doy cuenta que sólo con sorbitos no vale. Que te quiero todo. Y fíjate, yo sin querer darme cuenta.
Me enseñaste que el mejor sexo se practica riendo y que la absenta enternece el corazón.
¿Quieres que hablemos un ratito?
Feliz domingocasilunes, bandido y bandida.

13 secretos:
Me encantó esta entrada!! Puff...que grande =)
Besos
No me importa tener que olvidarte...
A mi síííí! Y_Y
Me gusto mucho, resucitas viejas vivencias jaja
:O
si, si, si, lo amé!
si me pudiera casar con tu relato lo haria! o contigo?¿ xD
Hay veces que se siente tan poco y duele tanto...
se olvida cuando empiezas a pensar en no olvidar.
pufffff relato desgarrador...
siempre haces que me meta en la piel de los protagonistas de tus historias xD
Esas cosas no se asumen hasta que pasa algo que te obliga a hacerlo.A veces,ni con esas.
Es precioso. Me ha gustado mucho. ¿Qué tal llevas el proyecto? No lo dejes porque si todo se parece a lo que nos regalas diariamente, me lo voy a beber ;D
Muy buen texto, sí señor :)
q texto mas bonito lorena.me ha gustado mucho. Hay muchas veces que no poder olvidar significa que aun no es momento de olvidar.un saludo =)
Me encanta lo que has escrito, me recuerda a la frase: Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Un muá(h) de los grandes para ti!
Wow, Lorena, en serio, no me cansaré de repetirte que cada día me sorprendes más. Es que bfff... me dejas sin palabras, te lo juro.
Y los dos últimos párrafos me han matado *__*
¡Un besazo!
Hola!!
me ha encantado esta entrada, y las demás que he leido, pero ésta tiene... uff!! ¡¡algo!!
Sigue así .. porque me ha enamorado tu relato =)
Espero que te pases por mi blog www.tardesdelluviasentadaenelsillon.blogspot.com
ya me dirás.
Un besito ^^
Si se chupan mucho los recuerdos pierden el sabor, como los caramelos. Mejor dejarlos para de cuando en cuando.
pd: hoy me reconocía en las letras.
(sonrisa, pequeña Lana)
Publicar un comentario en la entrada
Cuéntame un secreto :)
No utilices SPAM, ni tampoco URL a tu blog (que queda feo). Habla con criterio, charla y comenta el contenido de lo que aquí lees.