Si me dejaras...

... le daría la vuelta al mundo
(ya sabes, norte donde sur y sur donde norte).

Nos cambiaríamos de planeta y te ofrecería una vida sin viejas heridas, con nuevos horizontes, con sueños de terciopelo sobre los que descansar, con momentos que nos abriguen por la noche (mejor dicho, por las noches, porque no ibas a querer pasar ni una lejos de mi). Te invitaría a un café bombón (de esos que te gustan, cargados de leche condensada) en la calle del olvido, para dejar en los posos nuestros nosintínicontigo, y pasaríamos noches en todo el mundo sin movernos de la misma cama de hotel (que no tiene cinco estrellas, tiene millones, como ese cielo que nos mira, tan alto y tan lejano... y a la vez tan brilante). Si me dejaras (ysifueraportimedejaríasylosabes), te diría en un minuto que me prestes todo lo que me estoy guardando durante tanto tiempo.

Un día explotaré, y mis ganas te mojarán, y cuando ya no me quede nada de ti dentro... entonces me echarás de menos. Y tendrás que escribirme canciones con tu guitarra triste pidiéndome que vuelva y reconociendo que no has sabido valorarme, que te has dado cuenta que quieres ese mundo que te prometo y que quieres hasta que elija tu champú, y te haga la cenita. Y yo escucharé tus canciones como quien escucha al viento soplar. Puede que un día a la semana me deje querer, y que al día siguiente te mande a la mierda... no te garantizo que te vaya a dejar de querer, te garantizo que si te sigo queriendo, será un secreto.

¿Quién subirá por ti a la luna...

... quien bajará por tu edredón?

Si él sabía que sin ti no era nadie. Que se iba a tener que hacer mendigo, y pedir tus besos con su sombrero, porque a él el dinero le daba lo mismo. Sólo quería pedir para dormir una noche a tu lado. Te fuiste, le dejaste solito (pobre diablo enamorado), a él, que sólo quería un poco de calor, y hacerte una manta con sueños en común que os abrigara a los dos por las noches. Cantando serenatas tu ventana, le tienes ahí parado esperando una respuesta. Y tú sabes que sin él no puedes vivir, pero os hacéis más daño juntos que separados.

Le dijo "entra, esta es tu casa...

... he preparado algo de cena y unas velas,
que sé que te encantan".

Y pasaron de la cena, porque le dijo "qué guapa estás" y no dejó de mirarle las tetas. Hablaron de amor, de sexo, de sonrisas y de llanto. Terminó recorriendo su cintura de sesenta a ciento veinte, pero tuvo que frentar cuando llegó a la curva peligrosa de sus caderas. Y bajó hasta noventa. Era perfecta. Besó sus piernas desde los pies hasta donde ella le jedó. Y le demostró en un minuto que ella le prestó cuánto la quería. Cuánto la había extrañado. Cuanto daba igual lo que hubieran sido en el pasado porque en ese momento sólamente eran él y ella. Y nadie más, estaban solos. Las velas acabaron derretidas en la mesa, y la cera que olía a frutas desparramada por el suelo.

Otro martes cobarde...

... un poco lunes, casi miércoles.

Ni sabe abrocharse los pantalones.

De Esperanza, no tenía más que el nombre. Paseaba por la ciudad envuelta en un abrigo gris. Sin prisa, porque sabía que nadie la esperaba en casa. Era uno de esos martes que no se dejaba besar, en los que medio llovía, medio nevaba. Coleccionaba mariposas tristes, y desamores sin amor. Guardaba en su agenda un montón de números que no sabía de quién eran y direcciones de calles que no existen. En una caja en el armario, guardaba soldaditos de plomo mutilados. Quiso saber qué era enamorarse, pero a mitad de un te quiero, olvidó al pobre diablo con el que quiso experimentar.

Los sueños se le volvieron pesadillas, y encendió un cigarrillo tras otro. Se cambió el nombre por Soledad, porque estaba sola. Y cambió las mariposas, por nubes de verano y velos de tul roídos por el tiempo.

Deseaba que se acabara ese martes cobarde que le daba golpes en las costillas. Pero no sabía por dónde empezar a cambiar su vida. Como quien se corta el pelo según su estado de ánimo, se iba cambiando el nombre. Se lo cambió una última vez:

Ahora era Inmaculada, y se hizo puta.

[[Homenaje al Gran Sabina]]

Fuiste...

... como despertar en medio de la noche tras una pesadilla, ir a beber agua, y golpearte en la oscuridad con cualquier mueble. Fuiste un domingo por la mañana, de esos en los que la resaca puede más que tu fuerza de voluntad. Fuiste la pérdida de la ilusión por las cosas nuevas, y la rutina personificada. Fuiste el paso del chocolate caliente al café con leche detodalavida. Fuiste el cambio de los baños juntos, a las duchas rápidas. Fuiste todo lo que no quería que fueras y aún así te quiero...

Te quiero invitar a que nos cambiemos de planeta, para estar solitos los dos, como dos peces en la pecera. Quiero llevarte a observar alguna constelación de poco brillo y a alumbrar tus días con miradas de esas que nopasaninadvertidas. Quiero que nos tomemos una aspirina (o treinta) y empecemos de nuevo. Quiero llevarte a donde la luna esté siempre llena.

Estoy...

... de los chinos, de los norteamericanos, de la Guerra Fría, de la bomba atómica y de la madre que los parió a todos hasta el moñete.
No sólo el examen rarofilosófico de sociología del lunes me desmotivó y me hizo sentirme la persona más inútil del mundo y del ciberespacio por matarme a estudiar para que luego me hicieran todas las preguntas y aprobar o no dependa de lo inspirada que estuviera un lunes a las diez de la mañana; sino que el exámen del jueves de historia me va a salir como una auténtica patata ahumada y socarrada a la que no se le va a poder quitar ni la piel y mucho menos se podrá comer (leer) porque estará tan súmamente hecho mierda que dará vergüenza.
¡Argh! Hoy estoy cabreada con el mundo, con la institución de la Universidad del mundo, con todos los profesores de historia del mundo, con todos los escritores de libros de la Guerra Fría del mundo y con los diecinueve temas de historia de todos los exámenes de todos los alumnos del mundo. Hoy estoy que no quiero estar... ¡QUIERO METERME EN LA PECERA DEL ESTUDIO Y COMUNICARLE AL MUNDO QUE MI DÍA ES UNA MIERDA!
... Y que sí, estaremos cumpliendo un sueño, pero lo que jode cuando las cosas no salen como quieres.
NOTA: Gracias por comentarios y mails :) Cuando tenga vida de persona normal, prometo contestarlos todos. ¿Mañana no es jueves, no? No, más me vale que no lo sea.

La canción que siempre querré tocar

Se despertó en medio de la noche, como quien se levanta de una pesadilla y ya no puede volver a dormir. Miró a su derecha y ahí estaba ella. Dormía plácidamente, sus pechos subían y bajaban al son de su respiración, tranquila, sosegada... Sonrió un momento pensando que la quería, tanto como si fuese la única persona de la tierra; y se levantó, sentándose en el escrtorio después de encender la lamparita que irradiaba una tenue luz, que no hacía más que proyectar sombras chinescas en la pared. Si aún se podía, se le antojó que ella estaba más guapa iluminada por la luz de la lamparita. Empezó a escribir mientras la miraba, con los ojos de un preso que mira su libertad. Hacía ya setecientos y pico días que aguantaba sus neuras, sus chistes malos, sus defectos... Hacía ya setecientos y pico días que se comían a besos, que apuntalaban el edificio de cristal tan fuerte como el metal en un mundo donde sólo existían ellos, y su historia. Que empezó una noche de borracheras y humo. Quería escribir una canción para ella.

Cuando la luz se metía como una ladrona insolente por la ventana, ella despertó con los acordes de su guitarra. Y ahí estaba él, cantándole la canción improvisada pero definitiva, mientras la miraba. Sus sonrisas se conectaron al instante, y sus miradas llamaban a gritos a la pasión del segundo aniversario. Por la tarde el sol se les escapó entre las nubes, y comenzó a llover como nunca habían visto llover antes sobre la ciudad. Pero no les importaba, porque no tenían planes de salir de casa. Se acostarían (una, dos y tres veces) y se susurrarían cosas propias de los enamorados al oído. Algo así como:

- Eres lo más bonito de mi vida.
- Eres la canción que siempre querré tocar.

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Gracias por escuchar el programa ayer y por tantas muestras de apoyo :)
Tengo mucho mucho que estudiar, pero...
¡sobreviviré!
NOTA: Feliz cumpleaños a Flor, la niña de los ojitos verdes :)